La piel de los recién nacidos es muy sensible y delicada, por ello es muy importante tener cuidado en el lavado de toda la ropa que está en contacto con el bebé, desde sus prendas a la ropa de baño o cama.

Recomendamos lavar la ropa de bebés durante los primeros 5-6 meses por separado, sobre todo para evitar el contacto con suciedades extremas o productos peligrosos que puedan contener las otras ropas.

La ropa, en general, se puede lavar a mano o utilizando un programa de ropa delicada en agua tibia, utilizando jabones testados dermatológicamente o neutros y sin suavizantes. Es importante realizar un buen aclarado, sobre todo si se lava a mano, para eliminar todos los residuos de jabón.

Las prendas más delicadas, con bordados, puntillas, etc. o de fibras más sensibles, se recomienda lavarlas a mano para evitar que la ropa se estropee.

Para eliminar aquellas manchas más difíciles se recomienda tratar la mancha rápidamente antes de que se reseque, poniéndola en remojo con un poco de jabón neutro, antes de lavarla normalmente.

Una vez el bebé empieza el gateo se pueden ir unificando, de forma paulatina, algunas de sus prendas dentro de la colada, para ver que reacción tiene la piel del bebé… y con este mismo proceso vamos incorporando los suavizantes.

Otros tips que te pueden ser útiles:

  • Para separar la ropa puedes comprar un cestillo para la habitación de tu bebé. Hay de muy decorativas y bonitas.
  • Si planchas la ropa del bebé evita temperaturas muy elevadas ya que puede dañar aquellas prendas más delicadas y recuerda que en general todas las prendas de bebé están hechas con tejidos más sensibles.
  • Se recomienda dejar secar la ropa al sol o tenderla dentro de casa, si optas por la secadora te aconsejamos programas cortos 15-20 minutos, evitando que la ropa encoja.