¿Cómo utilizar adecuadamente un limpiador de acero inoxidable?

El acero inoxidable es un material cada vez más utilizado en el hogar. Lo podemos situar tanto en la cocina como en el baño, ya sea en el mobiliario, en los electrodomésticos o en los sanitarios. Sus principales ventajas son la resistencia a la corrosión y una apariencia metálica que lo convierten en uno de los materiales de aspecto moderno más reclamado. Es por eso que es necesario e indispensable mantener a nuestro alcance un limpiador de acero inoxidable.

Otra de las virtudes del acero es que se trata de un material higiénico. Posee una capa pasiva protectora, muy fina, pero que se auto regenera en contacto con el oxígeno procedente del aire o el agua. Además, al no ser un material poroso impide la acumulación de bacterias.

La limpieza del acero inoxidable es sencilla, pero ha de ser constante. Actualmente se fabrican en acero multitud de utensilios y elementos como encimeras, campanas, lavavajillas, hornos, lavadoras, neveras, lavabos y fregaderos. Todos estos utensilios, materiales y elementos se pueden higienizar con un limpiador de acero inoxidable.

Limpieza y mantenimiento:

  • Durante la limpieza, NO SE DEBEN emplear estropajos, bayetas o cepillos de alambre.
  • No es aconsejable dejar estropajos o trapos húmedos sobre él, ya que se podrían formar manchas de cal.
  • En primer lugar, utilizar un trapo impregnado de agua y jabón.
  • A continuación, pasar un paño para secar la superficie.
  • Finalmente poner en un trapo seco dos pulverizaciones del producto Careli INOX limpiador de acero inoxidable y frotar sobre la superficie. De esta forma el producto proporciona una película protectora que crea un efecto antiestático que repele la suciedad y protege contra la grasa y la corrosión.

 Las manchas y huellas de dedos se pueden eliminar utilizando CARELI INOX.